Pues se conoce que el chico de Santpedor (Bages), inició su nuevo trabajo con unos looks casuals (que no sports) compuestos por camisa, pantalón y rebeca o jersey de punto que en alguna ocasión
(muy pocas, dados los fabulosos resultados) le llevaron a la derrota.Ni corto ni perezoso, Guardiola decidió buscar la suerte recurriendo a nuevos estilismos; trajes chaqueta negros de corte moderno al puro estilo milanés. Para otros el truco de la buena fortuna es otra, las corbatas. Sea como sea, Guardiola ofrece una imagen pulcra e impecable de un club al que ha convertido en el mejor del mundo.
Con barba de tres días, pelo corto para camuflar la escasez de cuero cabelludo y educación, ya en sus años de jugador fue reclamado por el diseñador Antonio Miró para desfilar en la Pasarela Gaudí. Aunque el gusto e interés por la imagen seguramente le viene por su familia política, dueña de una de la boutique más prestigiosa de Manresa, Serra i Claret, donde se rumorea que lleva a vestirse a sus jugadores (“la pela és la pela”), Guardiola ha ofrecido una lección de estilo y de saber estar a entrenadores como Luis Aragonés –recuerden su chándal- o José Antonio Camacho y sus sudaderas de camisa.
Hoy, para disfrutar del paseo triunfal por Barcelona con el autobús, jeans y camiseta roja. Una cosa es vestirse para el trabajo y otra, para el ocio y la celebración.
|